Al hilo del inicio del nuevo curso, múltiples compañías se lanzan al mercado de la franquicia para expandir su red. Una alternativa para el autoempleo.
La franquicia sigue acogiendo nuevas compañías bajo su sistema. El comienzo de un nuevo curso es un momento que han aprovechado algunas marcas para apostar por la franquicia con el fin de ofrecer a aquellos emprendedores interesados la posibilidad de convertirse en su propio jefe.
La estética es un sector muy potente para la franquicia, tal y como lo demuestra la continua apuesta de nuevas firmas por este sistema de negocio. El boom de las cadenas de estética y depilación permanente en el universo de la franquicia hace que las personas interesadas por este ámbito encuentren múltiples negocios en los que invertir. A la lista de franquicias de estética ya existentes se han sumado las compañías Depilhair, Lipocero y Vellatelia.
Depilhair es una enseña valenciana que desea aunar la estética y la medicinacon el fin de crear una estructura para profesionalizar un sector en alza. Para su expansión la compañía pertinente al grupo Mediterránea de Medicina y Estética, ha apostado por la franquicia, gracias a la que ha conseguido sumar su centro número 18. Cualquier emprendedor interesado podrá disponer de su propia empresa realizando una inversión de 50.000 euros. Lipocero también se suma a las cadenas de estética que comienzan a franquiciar. Desde que anunciara esta posibilidad, la enseña especializada en el adelgazamiento sin cirugía ya ha consolidado una red de 35 unidades. Son 40.000 euros los requeridos para ser franquiciado de esta enseña. En la misma línea, Vellatelia precisa 33.900 euros de inversión inicial para franquiciar su concepto. A pesar de su reciente inmersión en el sistema de franquicia, la compañía lleva a sus espaldas 15 años de experiencia en el sector.
Que la estética esté de moda en el mundo de la franquicia no impide que otros sectores se sumen a este modelo de negocio. Y así, lo ha hecho Activ Web Design, una enseña de tecnología dedicada al diseño de páginas web. Con la intención de abrir 50 franquicias en España, Active Web Design se presenta como una alternativa al autoempleo, gracias a la que el emprendedor interesado en nuevas tecnologías podrá ser su propio jefe realizando una inversión inicial de 10.000 euros.